Paul Cézanne (1839-1906) participó activamente en la gestación del movimiento impresionista. Su Olimpia moderna (1873-4) estuvo expuesta en la primera exposición impresionista en la Galería de Nadar en 1874. Obras suyas como La casa del ahorcado, Auvers-sur-Oise (1874) muestran las características del impresionismo: la pincelada fluida de Manet, la aplicación de capas sobre otras aún húmedas… Especialmente importante fue la influencia de Pissarro aunque, a diferencia de éste sus paisajes no presentan figuras. La preocupación por la construcción más que por la atmósfera empieza a alejarle del resto de los impresionistas.

Cézanne, La montaña Sainte-Victoire con un gran pino (1887)

Dos fueron los principales motivos para que Cézanne comenzara la búsqueda de su propio camino artístico (revisión del impresionismo):

  • Las críticas con las que las que fue acogida la exposición de 1874 decepcionaron al pintor y le dejaron una profunda huella.
  • Consideraba que su creación artística había llegado a un punto muerto, se había estancado.

Cézanne decidió retirarse al pueblo de Aix-en-Provence, al sur de Francia. La independencia económica de la que gozaba por pertenecer a una familia adinerada, le liberaba de la necesidad de agradar al público para vender sus obras1. No necesita compradores y eso le permitió iniciar un camino artístico de continua investigación.

Tras abandonar París fue, durante un timepo, un desconocido para el púbico artístico. En noviembre de 1895 regresó a la escena de la mano del marchante Ambroise Vollard. Sus exposiciones fueron un éxito y se convirtió en un referente para los jóvenes pintores del momento. Pablo Picasso le reconocía como su “único maestro. Por supuesto que vi sus cuadros… y pasé años estudiándolos”

Su investigaciones buscaban el ideal de perfección artística; y eso pasaba, según el propio pintor por “rehacer a Poussin al natural”. Para Cezanné las obra de Poussin era un ejemplo de perfecta armonía y simplicidad natural2, la lógica y el orden. Debía “hacer del impresionismo algo sólido y duradero como el arte de los museos”. Veremos como sus composiciones son frontales, cerradas y centradas, ordenadas con líneas verticales y horizontales, en la línea de los grandes paisajistas clásicos.

Sobre estas premisas el objetivo de Cezanné pasaba por:

  • Aplicar los descubrimientos de los impresionistas.
  • Dotar al impresionismo de consistencia: forma y composición.

Para Cézanne (1904) “todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera”. Cézanne utilizó pinceladas regulares, ordenadas en la misma dirección (diagonales de izquierda a derecha), acentuando el modelado de los cuerpos, en lo que se conoce como factura constructiva (para el cielo y el agua usa pinceladas más densas y horizontales).

Frente a los principios impresionistas: fugacidad, rapidez, cambio… Cézanne buscó la exactitud, pintando los elementos estáticos generando certezas y solidez. En sus paisajes de los alrededores de la Montaña de Santa Victoria (Aix en Provence), pone a prueba sus principios.

Una de las grandes aportaciones de Cézanne a la pintura fue la perspectiva dual, técnica que clave para el cubismo. Parte de la idea de que recibimos los estímulos desde dos focos diferentes (los dos ojos) y que es el cerebro el que mezcla las imágenes para darnos un punto de vista único. Los movimientos de los ojos o de nuestra posición pueden generar perspectivas distintas de los objetos.

Cézanne, Naturaleza muerta con manzanas y melocotones (1905)

Una obra de apariencia tradicional como un bodegón, Naturaleza muerta con manzanas y melocotones (1905) nos permite observar una de las revoluciones más importantes del arte. Para empezar el tema mismo sirve a la obsesión de Cézanne por controlar la composición. Respecto a la perspectiva dual, si nos fijamos en la la vasija nos percatamos de que está dibujada desde dos perspectivas diferentes, rompiendo las reglas renacentistas de la representación. Lo mismo podemos ver en la mesa, el angulo de inclinación de su superficie es mayor que el apreciado a simple vista en una mesa real. El resultado es una mayor información visual sacrificando la correcta perspectiva. El artista representa las formas de la manera en que nos ofrezcan mayor información o que podamos ver los detalles más importantes3. Junto con la perspectiva podemos ver el esfuerzo de Cézanne por alcanzar la armonía cromática, usando colores puros, fríos y cálidos, mostrando el gran trabajo compositivo característico de su obra.

En la obra La montaña Sainte-Victoire con un gran pino (1887) el paisaje de los alrededores de esta montaña, icónica en la obra de Cézanne, nos permite estudiar la doble perspectiva y el cambio de planos mediante la pincelada. Los detalles se reducen a formas geométricas y logra una gran armonía cromática (con una paleta fría) que estructura la composición.

Cézanne, Los jugadores de Cartas, 1890-5)

La figura de Paul Cézanne es de una importancia capital para la evolución del arte. Su obra supuso la recuperación del dibujo, la solidez de las formas y la estructura del arte, sin perder de vista las innovaciones aportadas por el Impresionismo. Su obra abrió nuevos caminos, fue el precedente o la influencia más importante en el Cubismo, del que surgieron otros movimientos como el neoplasticismo y el futurismo.

1 Era hijo de un exitoso fabricante de sombreros que posteriormente invirtió en negocios bancarios. La relación con la familia fue siempre tensa.

2 Nicolas Poussin (1594-1665) fue el fundador y principal representante de la pintura clásica francesa del siglo XVII.

3 Es un efecto parecido al que vemos en algunos dibujos animados, en la forma de dibujar de los niños o en los frescos egipcios.

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