Dentro del arte romano la arquitectura tiene un papel muy importante por la variedad y la cantidad de construcciones que nos han legado. Dentro de la arquitectura civil podemos distinguir entre las obras ingenieriles, los edificios públicos y las viviendas o arquitectura privada.

Obras de ingeniería

La ingeniería romana llevó a cabo logros impresionantes gracias al enorme conocimiento científico y técnico, y al trabajo de esclavos.

Las calzadas jugaron un papel básico para la expansión de la colonización y la civilización romana. Construidas para el movimientos de tropas fueron básicas para el comercio y las comunicaciones.

Sus obras hidráulicas como las alcantarillas y los embalses facilitaron la vida en las ciudades (cerca de Mérida se conserva el lago Proserpina). Los puentes y los acueductos son las construcciones más espectaculares por su colosales dimensiones, el uso del arco fue la clave para salvar grandes distancias.

  • Los puentes conjugaban la utilidad y la belleza. Podemos destacar el Pont du Gard cerca de Nimes en Francia, el de Alcántara (con más de 48 metros) y el de Mérida.

  • Lo mismo podemos decir de los acueductos, el citado Pont du Gard une las dos funciones; en España conservamos el de Segovia, el Pont del Diable, en Tarragona (las Ferreras) y el de los Milagros en Mérida.

Otras obras destacadas fueron los puertos y los faros (Torre de Hércules en La Coruña).

Edificios públicos

Las edificaciones de carácter público fueron un capítulo destacado de la arquitectura romana. Generalmente estaban situadas en torno al foro, una plaza monumental que era centro de la vida ciudadana. Entre los foros sobresalieron los de César (al pie del Capitolio), el de Augusto, el de Nerva y el de Trajano planificado por Apolodoro de Damasco.

El foro, en un principio, contenía los edificios mercantiles o tabernae, pero más tarde empezaron a levantarse templos, centros de poder como la curia, grandes recintos como basílicas y termas; así como variados monumentos triunfales, conmemorativos y religiosos.

  • La curia era el lugar de reunión del Senado; en sus aledaños se alzaban las tribunas públicas desde donde los oradores dirigían sus mítines al pueblo.

  • La basílica era el lugar destinado a las operaciones comerciales y, al mismo tiempo, a la administración judicial1. La basílica podía tener una o varias naves, normalmente tres, separadas por series de columnas. La nave central era más alta que las laterales, lo que permitía abrir ventanas para la iluminación interior. Solían estar cubiertas con techumbre de madera plana, aunque las hubo cubiertas con bóvedas de cañón y de arista (como la de Majencio en Roma). Se distinguen dos tipos de basílica:

      • Tipo griego con el ábside en un extremo del eje longitudinal y la entrada en el otro.

      • Tipo oriental, con un ábside en cada extremo del eje longitudinal y el acceso por uno de los lados mayores.

        Basílica romana
  • Las termas eran grandes complejos arquitectónicos de enormes proporciones, integrados por un recinto exterior y un cuerpo de arquitectura en el que se encontraban:

        • Los baños calientes (caldarium).

        • La sala de calefacción (hipocaustum)

        • Los baños templados (tepidarium)

        • La piscina para los baños fríos (frigidarium)

        • Los vestuarios (apodyteria).

Los baños solían completarse con gimnasios, las bibliotecas y otros servicios que los convertían en auténticos centros sociales y de ocio. Entre las más importantes estaban las de Domiciano, Caracalla y Diocleciano, todas en Roma.

Edificios para espectáculos

Entre los edificios para espectáculos cabe citar los teatros, los anfiteatros, los circos (hipódromos), los estadios (para competiciones atléticas) y los odeones (para audiciones musicales).

  • El teatro romano: a diferencia del griego no solía utilizar una ladera de una colina, sino que estaba construido en el interior de las ciudades. La menor importancia del coro en las representaciones romanas hizo que la orchestra quedara reducida, adoptando la forma semicircular (en lugar de la forma circular que tenían los teatros griegos).Tras la orchestra se situaba una gran gran scaena arquitectónica, con puertas de entrada y salida para los actores llamadas valvae y tras ellas los camerinos (choragia). El graderío o cavea era semicircular y estaba separado por sectores o cunei, con partes diferentes destinadas a las diversas clases sociales, con puertas llamadas vomitoria. El teatro más célebre fue el de Marcelo, en Roma, construido en tiempos de Augusto; en él aparecen los órdenes arquitectónicos superpuestos. Otros teatros notables fueron los de Orange, Arlés, Aspendos, Mérida y Sagunto.

    Planta y alzado del coliseo
  • Los anfiteatros: estaban destinados a las luchas entre hombres y animales, y las peleas de gladiadores. Su planta era elíptica explica su nombre (doble teatro). La parte central era la arena y en torno a ella se situaba la cavea o graderío. El anfiteatro más antiguo fue el de Pompeya, pero los de mayores dimensiones fueron los de Pozzuoli, Capua, Arlés, Nimes, Pola, Verona, Itálica y Mérida. El más famoso y grandioso fue el Coliseo (Anfiteatro Flavio) de Roma, acabado por Tito en el siglo I d.C.; tiene tres plantas y un ático con órdenes superpuestos y una capacidad superior a los cincuenta mil espectadores.

  • El circo: destinado a las carreras de carros; era similar a un estadio griego en el que se colocaba la spina o muro que dividía la arena en dos partes y un espacio para la salida de las cuádrigas. Su planta era estrecha y alargada, rematando por un lado en semicírculo. Su capacidad era muy grande, el Circo Máximo de Roma podía acoger unos 250.000 espectadores.

  • Los estadios eran similares al circo. Poseían una planta estrecha y alargada, rematada en semicírculo por ambos lados. Carecían de spina y de lugares para la salida de caballos, pues en ellos sólo se realizaban competiciones atléticas entre personas (carreras, saltos, lanzamientos y lucha). El más importante en Roma fue el de Domiciano, inaugurado en el año 90 del cual sólo se conserva su planta (trazado de la actual Piazza Navona).

  • El odeón era un edificio para las audiciones de música, canto o poesía. Su planta y alzado eran similares a los del teatro, pero de menor tamaño y total o parcialmente cubierto. Los más importantes de Roma fueron el de Adriano y el de Domiciano, este último construido entre los años 92-96 con una capacidad para 10.000 espectadores. Se encontraba muy cerca del estadio mandado edificar por el mismo emperador.

Monumentos conmemorativos

Los monumentos triunfales y conmemorativos eran muy importantes para la política romana, era un elemento de propaganda de los mandatarios y generaba la idea de Imperio entre los ciudadanos. Entre ellos citaremos las columnas y los arcos.

  • Los arcos podían ser triunfales (alzados en Roma) o conmemorativos. No tenían una morfología única; los hubo de un vano, dos (escasos), tres e incluso cuatro. Entre los más conocidos citaremos el de Tito (donde se utilizó por primera vez el capitel compuesto) y los de Septimio Severo y Constantino, todos en Roma. En España se conservan el arco de Bará, el de Medinaceli, el de Cáparra (de cuatro lados) y el de Cabanes.

  • La columna conmemorativa fue también empleada para recordar hazañas. Podía ser de dos clases:

      • Columna rostral que conmemoraba victorias navales y se adornaba con proas (rostra) de buques de guerra.

      • Columna historiada con el fuste recubierto de relieves y rematada por la estatua del emperador titular, como las de Trajano y Marco Aurelio, en Roma.

La arquitectura civil privada

La casa romana es particularmente interesante porque creó un modelo que ha llegado hasta nuestros días en el mundo mediterráneo por su valía funcional y estética. Existieron dos tipos de vivienda: la unifamiliar (domus o villa) y las de pisos (insulae).

  • Las edificaciones unifamiliares, al igual que las de ahora, podían ser de dos tipos: la vivienda rural (villae) y la vivienda urbana (domus), aunque ambas poseían un esquema muy similar. No solían alzar muchas plantas, por lo general eran de una sola altura, y su distribución recuerda a las casas etruscas: el vestíbulo (ostium); pequeño patio descubierto rectangular (atrium, con el impluvium en medio); dormitorios (cubicula); el comedor (triclinium); la sala de recepción (tablinum). Las habitaciones estaban abiertas al patio interior que servía de comunicación y daba luz a las estancias. A partir del siglo I aC. estas viviendas incorporaron un peristilo y un jardín (hortus), en un patio interior. No se otorgaba gran importancia a las fachadas que solían estar ocupadas por tiendas (tabernae).

  • Las viviendas de pisos eran denominadas insulae, y recibían este nombre porque se agrupaban en manzanas limitadas por cuatro calles. Podían tener hasta cinco alturas, con viviendas normalmente pequeñas e insalubres que se alquilaban.

1El término basílica cuyo nombre deriva de la Basiliké Stoa (pórtico real) de Atenas.

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