(Arte barroco: pintura)

La sociedad holandesa durante la época barroca presentaba algunas características singulares que influyeron su pintura:

Vermeer, El pintor en su taller
  • La burguesía mercantil era la clase social dominante, no existía una aristocracia privilegiada como en el resto de Europa. La burguesía fue el principal cliente de los artistas, exigía obras adecuadas para adornar los interiores de sus casas con paisajes y retratos. Esta clientela mostró un gran amor por la representación de los detalles. Los retratos de grupos de corporaciones y gremios fue un género novedoso adecuada a esta sociedad.
  • Desde su independencia de la Corona Española se constituyó como una república en contraste con las grandes monarquías absolutistas de la época. Los grandes retratos de aparato cortesano no los encontraremos en Holanda.
  • La Reforma protestante triunfó en su versión calvinista, la más austera. Las iglesias protestantes no tienen imágenes de santos ni de vírgenes, en contraste con los templos católicos. Los pintores holandeses no encontraron en la Iglesia un cliente, las obras religiosas fueron más intimistas pues se crearon para casas particulares.
  • La peculiar geografía de la zona, también conocida como Países Bajos, con una presencia permanente del mar y unos amplios horizontes debidos a lo llano del territorio se reflejó en el arte. El mar era una fuente de riqueza (comercio), pero también una amenaza por el riesgo de los viajes. Los horizontes de la pintura holandesa son amplios, tamizados por una eterna neblina, los juegos de luz son poéticos con reflejos en el mar y los canales

El cambio en la clientela hizo que la variedad de géneros cultivados por la pintura barroca holandesa fuera mayor que en España o en Flandes. Podemos destacar:

  • La pintura de la vida rural: destaca la obra de Ostade, cuya pincelada suelta y los efectos de luz otorgan gran originalidad. Retrata las fiestas aldeanas luciendo una mirada satírica.
  • Los interiores burgueses: Terboch y Metsu representan interiores ricos y refinados, con telas de raso, terciopelos y mobiliario. Mientras Vermeer de Delf, muestra la delicadeza en el tratamiento de la luz, la melancolía de las figuras y los objetos de la vida cotidiana. Sus obras se sitúan entre las más poéticas de la Historia del Arte.

    Vermeer, La Lechera
  • Los paisajes: es un género destacado en la pintura holandesa. Los paisajes de estos artistas se caracterizan por bajar la línea del horizonte, con lo que el cielo de luz suave filtrada por las nubes de los Países Bajos ocupa casi la totalidad del cuadro, creando gran profundidad. La presencia del agua, del mar o los canales, es continua. Ruysdael muestra cielos tormenta, con viento y lluvia; mientras Hobbena prefiera ambientes más serenos con paisajes estáticos donde se hacen visibles los caminos.
  • Los bodegones holandeses se encuentran entre la opulencia flamenca y la austeridad española. Los pintores se centran en los objetos (vajilla, cubiertos, manteles, copas…), sus texturas, brillos, transparencias y calidades. Claesz y Heda fueron los pintores más destacados de este género.
  • Los retratos junto a los retratos tradicionales, los pintores holandeses crearon un género nuevo: el retrato en grupo, de fuerte contenido social. Podemos destacar a Hals por su pincela de manchas y la expresividad de los rostros. Hablaremos de Rembrandt en el siguiente punto.

    Ruysdael, View of Deventer Seen from the North-West

Rembrandt van Rijn

Rembrandt (1606-1669) fue el mejor representante de la pintura barroca holandesa. Nació en la ciudad de Leyden pero la mayor parte de su obra la realizó en Amsterdam.

Tras alcanzar un gran éxito con su obras, especialmente los retratos de grupos. La muerte de su esposa Saskya marcó un giro en su carrera. Tras el fallecimiento de su esposa convivió con Hendrikje Stoffels, mujer de orígenes humildes que cuidaba de su hijo Tito. No pudo contraer matrimonio con Stoffels por las clausulas del testamento de Saskya y su convivencia fue muy mal vista por la sociedad calvinista holandesa, lo que supuso la ruina social y económica de Rembrandt. La desgracia siguió marcando la vida del artista con la muerte de Stoffels y de su hijo Tito, la pobreza y la enfermedad, quien sabe si la locura, aíslan al pintor, al quien sólo queda el refugio de la pintura, cada vez más oscura, reflexiva y personal.

La técnica de Rembrandt, aplicando el color en manchas gruesas, le permitió dominar la luz y el color de una manera muy personal. La luz de su cuadros explora las posibilidades poéticas sin preocuparse por la forma real en que se difunde. La noche, las sombras, el invierno, las tormentas… le permiten mayores posibilidades expresivas. La mirada de sus personajes es profunda y parece buscar la del espectador. La vejez aparece en sus obras como representación de la sabiduría y el conocimientos, pero también rodeada por la pobreza desvalida, una especie de resignación filosófica.

La temática de su obra es muy variada destacando algunos géneros como:

  • El retrato fue su género preferido, son obras muy realistas y muchas veces dedicados a sus seres queridos (Saskya, Hendrikje, Tito…). Sus rostros buscan el alma del retratado. Su mayor éxito fue el retrato de grupo o retratos colectivos como El síndico de pañeros o La Lección de anatomía; la obra maestra de este género fue La ronda de noche, cuadro que marcó el inicio de su aislamiento social al ser rechazado en su época. No debemos olvidar la gran cantidad (hasta 60) de autorretratos que pintó.
  • Representó temas religiosos con gran emoción y dramatismo, algo que contrasta con las comedidas obras holandesa de la época. En La erección de la Cruz y El descendimiento utiliza la luz para crear una gran fuerza dramática. Su visión de la religión es muy personal e intimista. Apenas trata la mitología, su pintura de Ganimedes en un de los escasos ejemplos.
  • Los paisajes de Rembrandt son profundamente poéticos y tristes, prefiriendo el otoño y el invierno, que le permite juegos de luces más pagados. Su inspiración la encuentra en los alrededores de Amsterdam, aunque posteriormente se convierten en imágenes oníricas e irreales, con luces casi fantasmales.
  • Rembrandt fue uno de los más grandes grabadores de la Historia del Arte, capaz de obtener efectos de luces y sombras con rayas y tintas; así como expresiones casi siempre melancólicas o meditativas. Destacan las obras relacionadas con la Pasión de Jesús.

    Rembrandt, La ronda de noche

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