La pintura del barroco español supuso el triunfo del realismo en todos sus aspectos, frente a al idealismo del Renacimiento o las distorsiones anatómicas del manierismo. Fue un realismo equilibrado, de composiciones sencillas que remarcan la intimidad y la humanidad de las figuras, incluso las religiosas. No rechazó los elementos dolorosos, la fealdad y el patetismo, pero huye de la teatralidad y de los temas heroicos.

El tenebrismo de Caravaggio influye notablemente en los pintores españoles. Fue un punto de partida que unos, como Velázquez, abandonaron mientras otros, como Ribera, profundizaron en él. El tenebrismo y su estudio obsesivo de la luz, fue algo más que una simple técnica para los pintores, llegó a reflejar el espíritu y los valores religiosos de la época.

Ribalta, Cristo abrazando a San Bernardo

Los temas más importantes fueron:

  • La pintura religiosa fue la preponderante, destacando el ascetismo y la mística de las obras
  • Los retratos, especialmente los cortesanos, la corte fue el otro gran cliente de los artistas.
  • El bodegón español fue mucho más austero que el flamenco, destacando las obras de Zurbarán.
  • Temas como la mitología pagana o el paisaje fueron tratados por Velázquez por influencia flamenca e italiana. Fue precisamente el artista sevillano el único que introdujo algunos elementos sensuales en sus obras (La Venus del espejo) por influencia de Rubens, frente a la feroz vigilancia de la moral que se imponía en todo el reino

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