La arquitectura del quattrocento, como el resto del arte renacentista, tuvo su origen en Florencia.

La ciudad de Florencia vivió un notable apogeo entre los siglos XII y XV de la mano de los Medici. Fue una ciudad próspera donde se comenzó a romper con los modelos góticos desde los principios del clasicismo. Se convirtió en la cuna del Renacimiento y la capital artística del siglo XV. La Cúpula de la Catedral de Santa María de las Flores, en Florencia, de Filippo Brunelleschi (1377-1446), es considerada la primera gran obra del Renacimiento.

El edificio más importante de la ciudad, el Duomo (Catedral), alzado en el peculiar estilo gótico italiano estaba casi concluido. Era un edificio amplio y luminoso pero aún Falta cubrir el espacio central del crucero, donde debía alzarse el cimborrio.

La ciudad encargó a Filippo Brunelleschi (1377-1446) la obra. Pretendía resolver el problema que planteaba la cobertura del crucero con una enorme cúpula sobre tambor octogonal con óculos; uniendo con sutileza los procedimientos góticos y los romanos de construcción. La cúpula debía medir 42 metros1. La gran novedad estética de la cúpula de Florencia era que quedaba liberada de los muros, alzándose airosa sobre el edificio mediante un sistema ideado por el propio Brunellescci2.

Esquema de la cúpula de la Catedral de Florencia (Brunelleschi)

Brunelleschi teorizó sobre la arquitectura y trabajó los dos modelos de planta utilizados por los artistas renacentistas:

  • Planta basilical (evolucionada a cruz latina) con tres naves y cúpula en el crucero.

  • Planta centralizada (cruz griega o circular) inspirada en el Panteón, Bizancio y edificios funerarios romanos.

El esquema basilical tradicional romana, de desarrollo longitudinal, lo plasmó en las basílicas de San Lorenzo (1419) y del Santo Espíritu (1436), ambas en Florencia. Son dos iglesias casi gemelas, que conservan las ideas sobre la basílica romana pero presentan la novedad de la utilización del módulo el cuadrado (definido en el espacio central del crucero) para el trazando la totalidad del templo mediante su repetición3.

Fue en las construcciones de planta centralizada, como la Capilla Pazzi donde Brunelleschi ideó el esquema de la arquitectura renacentista: una nueva concepción espacial unitaria, de la que el ser humano pueda captar su totalidad. Esta idea sólo era posible con esquemas centralizados, en torno a un punto, y adoptando formas geométricas puras y simples: un círculo, un cuadrado, una cruz griega, un polígono o un perímetro estrellado.

El palacio Pitti sirvió a Bruneleschi para fijar el modelo del palacio renacentista. Un palacio integrado en el espacio urbano, sin torre defensiva pero manteniendo el almohadillado de los sillares para dar imagen de solidez. Destaca el predominio de la línea horizontal.

Alberti continuó el modelo en el palacio Rucellai y Michelozzo en el Medici-Ricardi, en Florencia. Mauro Coducci modificó la estructura dando predominio a los vanos en la fachada de su palacio Vendramin-Calergi, en Venecia.

La fijación del estilo correspondió a León Bautista Alberti (1404-1472), un auténtico hombre del Renacimiento. Conocedor de la arquitectura antigua escribió De re aedificatoria donde teoriza sobre este arte.

El mundo romano le sirvió de inspiración para para realizar las fachadas del templo de San Francisco en Rímini (el Templo Malatestiano), aplicando en la fachada principal el esquema de arco de triunfo. En los laterales imprimió un ritmo a base de sucesivos arcos sobre gruesos pilares, que se asemeja a las monumentales obras de ingeniería de los acueductos romanos. En el Templo de San Andrés de Mantua continuó explorando las posibilidades abiertas en Riminí, siendo la fachada una gran arco triunfal.

Templo Malatestiano (Alberti)

Haciéndose eco de las teorías sobre los esquemas de planta central, diseñó la iglesia de San Sebastián en Mantua, cuya planta de cruz griega parte de los esquemas empleados en arquitecturas funerarias como el martirium paleocristiano de Gala Placidia en Rávena. En la fachada, rememoró los frontis típicos de los templos romanos, alzándola sobre un podium, con su correspondiente escalinata de acceso y un triangular frontón de remate.

Alberti creó un modelo para las fachadas que inspiró a arquitectos de épocas posteriores (siglos XVII -XVIII). La fachada se organiza en tres cuerpos, los laterales más bajos se unen al central mediante volutas. Un frontón triangular corona el conjunto, como podemos ver en Santa Maria Novella de Florencia.

El Palacio Rucellai en Florencia fue su gran obra civil. Para su construcción mantuvo el tradición abierta por Brunelleschi, aunque una serie de pilastras adosadas le sirvieron para romper la monotonía de la fachada.

1El tamaño de la Cúpula del Panteón de Agripa en Roma que había estudiado.

2https://www.youtube.com/watch?v=C83OKYj5GEw

3Un cuadrado de proporciones iguales al módulo conforma la capilla mayor; el mismo cuadrado, yuxtapuesto cuatro veces, constituye la nave principal; las laterales se forman por la yuxtaposición de cuatro veces un cuarto del cuadrado original…

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