La capitalidad artística del arte renacentista en el siglo XVI se trasladó de Florencia a Roma, centro de la arquitectura del cinquecento. Los papas se convierten en los grandes mecenas del arte y atrajeron a los mejores artistas para su gran proyecto: la construcción de la nueva Basílica de San Pedro, al que el papa Julio II dio un impulso definitivo.

El encargado de proyectar la nueva basílica fue Bramante (1444-1514), arquitecto nacido en Urbino que destacó por la construcción de basílicas al estilo de quattrocento florentino en el norte de Italia. Su estancia en Roma le sirvió para impregnarse de la majestuosidad de las ruinas antiguas.

Durante los primeros años del siglo XVI, profundizó en las teorías sobre los esquemas de la planta central, con el templete romano de San Pietro in Montorio. Este edificio, encargado por los Reyes Católicos, se inspiró en los templos romanos circulares, como el de Vesta, o en las tumbas clásicas como la de Santa Constanza o el mausoleo del emperador Adriano. Su alzado, dórico períptero, es arqueológicamente riguroso con la antigüedad. Destaca por su elegancia, sobriedad y robustez, características que que marcaron toda la arquitectura del Cinquecento.

San Pedro in Montorio (Bramante)

La basílica de San Pedro

La intención de Julio II era sustituir la antigua basílica paleocristiana de San Pedro por un nuevo edificio al gusto de la época, que se convirtiera en el centro de la cristiandad. La grandiosidad romana y el impulso centralizador de los espacio está detrás de los sucesivos proyectos. Los diferentes diseños giraron en torno a la idea de planta centralizada, una cruz griega inscrita en un cuadrado, teniendo como centro la inmensa cúpula. La cúpula convirtió en el gran reto técnico para arquitectos e ingenieros renacentistas, de hecho parece que toda la iglesia sea el pretexto para alzarla.

La muerte de Bramante antes de finalizar la obra puso a Rafael Sanzio al mando de las obras. El pintor se limitó a seguir las líneas marcadas por su antecesor, pero alargó la la planta hasta convertirla en una basílica de cruz latina.

El remate de la cúpula correspondió a Miguel Ángel, a quien Paolo II puso al frente de las obras en 1576. Vuelve a la cruz griega pero simplificando el proyecto de Bramante (eliminando una serie de torres superfluas) para aumentar el protagonismo de la cúpula. Miguel Ángel levantó una cúpula sobre tambor (terminada en 1561) creando la tipología que se mantuvo hasta el siglo XIX. El proyecto de planta centralizada fue finalmente descartado, tal vez por razones litúrgicas, sustituyéndolo por la planta longitudinal alargada actual.

La labor arquitectónica de Miguel Ángel (1475-1564), sin ser muy abundante ofrece alguno ejemplo interesantes. El papa León X le encargó en 1520 la construcción de la Sacristía Nueva en la Basílica de San Lorenzo, en Florencia1, para que sirviera de capilla funeraria a cuatro miembros de su familia. La obra no se concluyó hasta 1534. En ella el artista imprimió tensión nerviosa al esquema brunelleschiano, mediante la utilización de frontones curvos y ventanas ciegas, que iba a ser característica de su producción arquitectónica.

Proyectos para la Catedral de San Pedro del Vaticano

Nuevas tipologías: villas, teatros y bibliotecas

Obra de Miguel Ángel fue la escalera de la Biblioteca Laurenciana (1534), en la misma Basílica de San Lorenzo de Florencia, donde unificó tres tramos en uno empleando el lenguaje clásico de forma anticlásica.

Las villas suburbanas supusieron una recuperación del modelo romano. Destacan las diseñadas por Palladio en los alrededores de Vicenza2, como la Villa Capra o Rotonda.

Otras construcciones importantes fueron los hospitales, como el de Los Inocentes edificado por Brunelleschi en Florencia, o el Hospital de Milán de Filarete. El teatro Olimpico de Vicenza fue diseñado por Palladio y Scamozzi. Siguiendo modelos romanos se alzaron arcos de triunfo y puentes, llama la atención el diseño de Palladio para el puente del Rialto de Venecia.

Palladio y los tratados arquitectónicos

Los arquitectos mantuvieron su interés por la teoría constructiva clásica, como demuestran los tratados de Sebastián Serlo, Jacopo Vignola o Andrea Palladio. Analizaban los edificios y el tratado de Vitrubio, incluyendo imágenes y descripciones escritas. La decoración de los interiores se enriqueció con combinaciones de monstruos y motivos vegetales, el llamado grutesco, por la influencia de la Domus Aurea de Nerón.

Andrea Palladio (1508-1580) adaptó las formas de la Antigüedad a las necesidades de su época, un mismo lenguaje con distinta sintaxis. Trabajó, principalmente, en el norte de Italia. Proyectó diversos tipos de edificios: basílicas, villas, teatros e iglesias.

En la Basílica o Palacio de la Razón (1549), el artista creó en su fachada el tramo rítmico palladiano, consistente en inscribir un arco de medio punto y dos dinteles laterales apeados sobre columnas, en un marco arquitrabado con columnas de orden gigante.

Las obras por las que fue más conocido fueron las 30 villas que edificó en Vicenza, Verona y Venecia. Fueron varias sus funciones: ocio como la Villa Capra o Rotonda en Vicenza y de explotación agrícola como la Villa Barbaro.

Villa Capra (Palladio)

La Academia Olímpica teatral de Vicenza le encargó realizar un teatro (Teatro Olímpico), para cuya realización se inspiró en los modelos romanos. Construyó una estructura semielíptica cerrada por un escenario con decoración en perspectiva, que ofrece permanentemente las calles de una ciudad griega.

Sus iglesias se concentran en Venecia. En ellas desarrolla plantas de cruz latina y fachadas articuladas por la conjunción de dos frontones. Los templos de San Francisco de la Viña, el Redentor y San Jorge la Mayor son los ejemplos principales donde brilla en su interior una luz blanca que inspiró a Veronés3.

En 1570 Palladio publicó en Venecia Los cuatro libros de la arquitectura dedicados a:

  • Los órdenes arquitectónicos

  • Los edificios domésticos

  • Los edificios públicos

  • Los templos.

Su obra teórica tuvo una importante repercusión y se convirtió en el texto a seguir por los arquitectos neoclásicos, debido a la claridad del texto y de los planos.

1La Sacristía Vieja es obra de Brunelleschi.

2Cerca de Venecia.

3Este pintor decoró al fresco muchas de las arquitecturas palladianas.

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