Identificación y clasificación

El tributo de la moneda es una pintura al fresco, obra de Tommaso di ser Giovanni di Mone de Cassai, conocido como Masaccio. Data de 1425 y la podemos contemplar en la Capilla Brancacci de la iglesia florentina de Santa Maria dei Carmine. Es una pintura de estilo renacentista, concretamente del Quattrocento de temática religiosa. Sus medidas son 255 centímetros de alto por 598 de largo.

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Análisis

Temática

El conjunto de frescos de la capilla Brancacci nos muestra un programa iconográfico en torno al apóstol San Pedro. La obra que analizamos, la principal de la capilla, se centra en uno de esos episodios. Concretamente el narrado en el evangelio de San Mateo (17, 24-27): un cobrador de impuestos del templo de Cafarnaún exige el pago de un tributo. Cristo ordena a Pedro que pague, para hacerlo le manda pescar un pez en cuya boca encontrará la moneda que necesita.

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Composición

Para narrar la historia Masaccio divide la obra en tres partes, como si de un tríptico medieval se tratara. Siguiendo con la tradición gótica algunos personajes (como San Pedro o el cobrador) aparecen representados varias veces, priorizando la narrativa visual sobre la unidad de la obra.

El milagro motivo del fresco no la encontramos en el centro de la composición, sino a la izquierda, en un segundo plano. La parte principal, la central, está ocupada por la figura de Cristo. El Mesías aparece rodeado por sus apóstoles y, cerrando el círculo de personajes, el recaudador. A este último lo vemos de espaldas dialogando con Cristo y San Pedro.

La figura de Jesús marca el eje de la composición, no hay una perspectiva jerárquica marcada por el tamaño de los personajes, pero sí por la posición predominante de Cristo. Con gran sutileza, las manos de Cristo y San Pedro llevan al espectador hasta la figura agachada a la izquierda, junto al mar. Ahí el personaje de Pedro vuelve a aparecer. Es precisamente en ese lugar donde se está produciendo el milagro.

Por otra parta, la mano del recaudador nos dirige la atención hacia una tercera escena. Esta trascurre a la derecha de la composición, a las puertas de una construcción blanca que nos recuerda el estilo de Brunelleschi. Vemos a San Pedro pagando el tributo con la moneda extraída del pez.

El paisaje también sirve para articular el espacio en el que se mueven las figuras. Genera una diagonal descendente desde el edificio de la derecha, hasta la figura agachada de San Pedro. El paisaje del fondo, de colores grises y tonalidades frías nos recuerda las obras de Giotto y permite alargar la perspectiva, precisamente una de las grandes aportaciones de Masaccio a la pintura.

Dibujo, luz y color

Masaccio otorga gran importancia al dibujo, lo que se traduce en unos contornos marcados. Los personajes, pese a la isocefalia heredada del gótico, están individualizados. Sus rostros, actitudes y ropajes los humanizan y diferencian. Son personajes que, pese a no tener mucho movimiento, nos aparecen vivos, dialogan y nos guían por la pintura marcando el ritmo de la composición.

Otro elemento innovador en la obra de Masaccio en es trabajo de la luz. Se trata de una luz natural que proviene de la izquierda y genera un sutil juego de sombras y gradaciones tonales de los colores que permite al artista dotar de volumen a las figuras. La luz sirve también al pintor para resaltar el rostro de Cristo, elemento central de la composición.

El tratamiento del color muestra un interesante contraste entre los fondos fríos y grises del paisaje montañoso, y el colorido mucho más cálido de los ropajes de los personajes, predominando los rojos, azules y naranjas. La pintura al fresco otorga una gran viveza y luz a los pigmentos.

Función de la obra

El significado y función de la obra es doble. Por un lado está el componente piadoso de sufragar los frescos de temática religiosa de una capilla por parte de la familia Brancacci; pero, por otra parte hay un componente propagandístico y de prestigio de la propia familia, que debía su fortuna al comercio de la seda; podemos leer un mensaje sobre la importancia del mar como fuente de riqueza, en el caso de los Brancacci no se debería a la pesca, sino al comercio.

Por último, este pasaje, al igual que el versículo Mateo 22, 21 (Le respondieron: “del César”. Jesús les dijo, “den al César lo que es del César y a Dios los que es de Dios”) sirve para recordar las obligaciones de los ciudadanos con el mantenimiento de la república, en este caso la República de Florencia, a través del pago de los impuestos.

Influencia

La obra de Masaccio está influida por el gran pintor florentino del Trecento Giotto (1267-1337), especialmente de sus frescos de la Cappella degli Scrovegni en Padua, que abrieron el camino hacia la pintura del Renacimiento. Al igual que artistas como Piero della Francesca (1415-1492) o Mantegna (1431-1506), profundizó en los elementos que macaron la pintura moderna: la búsqueda de la profundidad mediante la perspectiva, el trabajo de la luz y de las tonalidades de color para genera el volumen y la composición cuidada y racional del espacio en las obras.

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