La escultura gótica, al igual que el resto del arte gótico, tuvo su origen en Francia durante el siglo XII, al igual que la arquitectura. Mantiene su estrecha relación con la arquitectura religiosa, aunque poco a poco va liberándose de su sujeción al marco1.

La escultura ornamentaba las fachadas, continuando con la función didáctica y narrativa que tuvo durante el románico. Las figuras se concentraban en los tímpanos (Pantocrátor y Tetramorfos), arquivoltas (ancianos del Apocalípsis), jambas (apóstoles y santos), dintel y el mainel (la Virgen2) generando el modelo de portada real cuyos ejemplos más acabados son los de Chartres y Reims.

El interior de las iglesias mostraba menos decoración escultórica, ya que los muros quedaban libres para las vidrieras. Los relieves se concentraban en los púlpitos y el coro, también en los sepulcros donde pueden encontrarse figuras exentas. Perdió importancia el relieve en los capiteles.

La característica definitoria de la escultura gótica fue la vuelta al naturalismo, rompiendo con la tradición simbolista del románico, lo que se tradujo en:

    • Regreso a cánones de belleza clásicos.

    • Mayor realismo y elegancia en gestos y movimientos.

    • Preocupación por los volúmenes y la corporeidad de las figuras..

    • Menor rigidez: fin de hieratismo y ley frontalidad románica

    • Verticalidad (estilización) y formas curvilíneas.

    • Naturalismo en gestos expresión de emociones.

    • Suavidad en los pliegues.

    • Comunicación entre las imágenes.

    • La temas son tratados desde una visión más humanizada.

Respecto a la temática:

    • Mantuvo temas románicas como el Juicio Final basado en el Apocalipsis y el Tetramorfos.

    • Aparecen temas del Nuevo Testamento.

    • Representación de los Apóstoles.

    • Surgió un nuevo modelo de Cristo humanizado y resucitado (beau Dieu) en distintas escenas de la Pasión que representa el triunfo de la Iglesia.

    • Se desarrolló la representación de las Vírgenes prudentes. La progresiva humanización de la Virgen hizo que a finales del siglo XIII ya se la represente como una doncella coqueta que sostiene al Niño en brazos y le sonríe. Estas imágenes marianas, llenas de viveza, inauguraban el naturalismo gótico, quebrando para siempre el hieratismo de la ley de frontalidad románica.

    • En determinados lugares del templo podemos encontrar representaciones no religiosas como las Artes Liberales, los signos del Zodiaco y calendarios agrícolas, se desarrolló el ornato floral con tallos de rosal y sarmientos de vid cubriendo de vegetación los perfiles arquitectónicos.

Escultura exenta

Hemos visto como desde el siglo XIII la esculturas exentas o casi exentas (estatuas-columna, parteluz, sepulcros…) se hicieron habituales. Fue en Francia donde se inició el cambio estético y funcional de la escultura, ganándose expresividad gracias a la inspiración de obras bizantinas y clásicas. En este línea destaca la obra de Claus Sluter El pozo de Moisés (1400) con figuras naturalistas de gran volumen, corpulencia y majestuosidad.

Podemos considerar que en el siglo XV la escultura ya era una arte autónomo de la arquitectura aunque siguiera existiendo una relación entre ambas artes. Se desarrollaron tipologías como púlpitos de mármol, puertas de bronce,retablos, la imágenes devocionales exentas y los sepulcros; en materiales como madera policromada o dorada, piedra y alabastro.

Púlpito del baptisterio de la Catedral de Pisa

Italia mantuvo siempre una evolución paralela, más ligada a los referentes clásicos, Nicolás Pisano y sus hijo Giovanni Pisano fueron sus mejores representantes. Giovanni Pisano esculpió el Púlpito de la Igelsia de Santa Andrea de Pistoia (1300), con escenas de la infancia de Jesús, la Crucifixión y el Juicio Final. Andrea Pisano3, ya es considerado la antesala del siglo XV florentino, como comprobamos en los paneles de las Puertas del Baptisterio de Florencia (1330-1336) donde las figuras se enmarcan en paisajes fondos arquitectónicos y paisajes.

El retablo

El origen del retablo hay que buscarlo en trípticos y polípticos italianos y en los frontales de altar románicos. Su función era adoctrinar a los fieles que entraban en la capilla principal del templo.

En España alcanzaría gran desarrollo debido a que el altar mayor de las iglesias quedó desnudo tras el cambio operado en la liturgia española, pues las autoridades eclesiásticas habían determinado desplazar la sillería coral desde el presbiterio a la nave central.

Castilla4 prefirió los retablos escultóricos flamencos muy decorados, de cuyas principales ciudades (Bruselas y Amberes). Como consecuencia del éxito en las ciudades de Castilla llegaron retablistas nórdicos con el propósito de hacer fortuna, cosa que consiguió el alemán Pyeter Dancart en 1481, al quien encomendaron la realización del mayor retablo de la cristiandad: el de Santa María de la Sede en la catedral de Sevilla.

Sepulcros

Los monumentos funerarios comenzaron a mostrar la figura del difunto en posición yacente u orante. El interés por individualizar la imagen lleva al realismo y el gusto de la época a la abundancia de elementos decorativos, especialmente en Flandes y Alemania.

La obra de Gil de Siloé Sepulcro del Infante don Alfonso (1489-1493) es un ejemplo de figura orante, acompañada de la decoración flamígera del último gótico.

Sepulcro del Doncel de Sigüenza

1Las estatuas, principalmente de la Virgen, situadas en los dinteles y el modelo que se conoce como estatua-columna del siglo XIII, abren el camino hacia una escultura totalmente exenta del marco arquitectónico.

2De la mano del Cister creció el culto a la Virgen María, a cuya advocación se alzaron la mayoría de las catedrales de la época. La Virgen era considerada la representación simbólica de la Iglesia.

3No era pariente de los anteriores.

4En la Corona de Aragón fueron más abundantes los retablos pictóricos.

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