Dentro del arte islámico, tras estudiar la mezquita, nos centraremos ahora en su arquitectura civil poniendo como ejemplo los edificios más destacados que edificaron en España.

La alcazaba era el edificio civil más importante. Cumplía funciones administrativas y defensivas. Función meramente defensiva tenían las fortalezas y castillos, cuya estructura fue cambiando según las necesidades de cada momento.

Los conjuntos palaciegos que nos han dejado los musulmanes sorprenden por el contraste entre exteriores muy austeros y espectaculares decoraciones interiores. Estaban destinados a ser la residencia de los soberanos pero también cumplían funciones administrativas por lo que solían dividirse en dos partes: una privada para la familia gobernante y otra pública.

Por su estructura, dimensiones y complejidad el palacio de Medina al-Zahara en las proximidades de Córdoba es una auténtica ciudad palatina. La iniciativa de su construcción fue del Califa Abd-al-Rahman III en el año 936. En el año 945 Abd-al-Rahman III, su corte, sus ministros, funcionarios, capitanes e imanes se trasladaron a la nueva ciudad. En su realización se utilizaron 4300 columnas y mármoles de colores de Cabra, Túnez, Bizancio y Francia. Se ubicó en medio de un extenso huerto de almendros e higueras en la ladera de una sierra. Su plano era rectangular y se defendía con una muralla, acantonándose en los costados los cuarteles de infantería y caballería. Estaba distribuida en tres terrazas:

  1. La superior: alojaba, entre huertas y estanques, las dependencias califales privadas.

  2. La segunda era pública: en ella se encontraban las oficinas y viviendas de ministros, gente de la corte y altos funcionarios, todo rodeado por zonas ajardinadas.

  3. La tercera albergaba la mezquita, la Casa de la Moneda, los talleres artesanos, el zoco y viviendas de funcionarios, artesanos y empleados.

Las excavaciones arqueológicas han recuperado el Salón Rico o sala de recepciones de las dependencias califales. Allí se recibía a las embajadas extranjeras. Su estructura y decoración mural suponen la definición del arte del período califal, que luego copiarían las Taifas en sus palacios. Aquí alcanzó el arco de herradura su la proporción canónica de tres partes de alto por cuatro de ancho y se generalizó el capitel de avispero. Irrumpen motivos y técnicas persas visibles en los amplios paramentos de ataurique con el tema del árbol de la vida.

La riqueza y el lujo de este lugar se hizo legendaria, se hablaba de fuentes de mercurio que creaban efectos luminosos de fantasía. Dentro de la ciudad había un gran zoológico con fieras y pajareras de aves exóticas.

Durante el periodo de las taifas se levantó en Zaragoza el palacio-castillo de la Aljafería. Cumple con un modelo de palacio en el cual las dependencias se distribuyen en torno a un patio interior, con bellos jardines donde el agua es un elemento esencial.

Aljafería de Zaragoza

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