Antes incluso de acabar la II Guerra Mundial, en la Conferencia de Yalta (1945), surgió entre los que habían sido aliados para derrotar al fascismo, la idea de que el próximo enfrentamiento sería entre el modelo comunista liderado por la URSS y el capitalista con EEUU a la cabeza.

Europa quedó dividida entre los países occidentales y los orientales. El límite lo fijó el avance del Ejército Rojo para liberarlos de los nazis. Europa quedó dividida por lo que Churchill denominó el Telón de Acero, siendo el muro que dividió la ciudad de Berlín (1961) su más claro exponente.

El mundo quedó instalado en una tensión permanente y en una imparable carrera armamentística que protagonizaron las dos potencias. Una de las características de la Guerra Fría fue que no estalló un enfrentamiento directo y definitivo entre URSS y EEUU, pero eso tampoco fue una época de paz. Los dos países se enfrentaban de forma indirecta en conflictos puntuales donde se implicaban sus aliados. La idea que planeaba sobre estas guerras era que no coincidieran en el campo de batalla tropas soviéticas y estadounidenses.

El Plan Marshall de los EEUU para la ayuda a la reconstrucción de Europa, rechazado por el bloque comunista, y la creación de dos Estados alemanes escenifica la ruptura definitiva entre los antiguos aliados.

Las creaciones de la OTAN (1949) y del Pacto de Varsovia (1955) fueron un paso más para la división en bloques del planeta, pese a que hubo voces discordantes la inmensa mayoría de los Estado se vio obligado a decantarse.

La Guerra de Corea (1950-53) fue el primer gran conflicto de la Guerra Fría. El estancamiento en las negociaciones para la reunificación y el triunfo de la Revolución de Mao en China, alentaron a Corea del Norte (comunista) para ocupar el Sur (capitalista). La intervención de EEUU, bajo la dirección del general MacArthur, frenó la ofensiva. El avance hacia el norte de los norteamericanos fue detenido por la llegada de tropas chinas. La tensión llegó a su punto máximo cuando MacArthur solicitó permiso para utilizar armas atómicas, el Presidente rechazó la idea y el general fue destituido.

La firma de la Paz de Panmunjom (1953) consolidó la división del país, que perdura hasta nuestros días, y el regreso al punto de partida. El saldo humano fue de alrededor de un millón de muertos.

La Guerra de Corea disparó la inversión en armamento y la desconfianza entre los bloques. Sirvió también para forjar la alianza entre EEUU y Japón, antiguos enemigos, y que será vital en el juego estratégico de Asia.

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