El siglo XVIII fue una época de importantes cambios para España. El Antiguo Régimen tuvo que enfrentarse con las nuevas corrientes ilustradas, el liberalismo burgués y el incipiente capitalismo económico.

La muerte sin descendencia de Carlos II dio origen a un conflicto, la Guerra de Sucesión (1701-1715). En España los partidarios de Felipe d’Anjou y el archiduque Carlos de Austria se enfrentaron. El primero, un Borbón (nieto de Luis XIV) representaba un nuevo modelo absolutista, centralizador pero con voluntad de racionalizar la administración. Carlos era visto desde la Corona de Aragón como un continuador del modelo pactista y foral de los habsburgo.

Aquella guerra tuvo también una lectura europea, la lucha por la hegemonía en el continente entre las grandes potencia, Holanda e Inglaterra apoyaron a Carlos para evitar el aumento del poder de Francia.

El resultado final, sellado por el tratado de Utrech (1713-15) fue el comienzo de la dinastía borbónica en España y el final de los dominios Españoles en el continente europeo. España se convirtió en una potencia de segunda en el contexto europeo, quedando su política exterior vinculada a la de Francia.

Tras la guerra, el reinado de Felipe V (1700-1746, dividido en dos etapas por su abdicación en 1724 y el breve gobierno de su hijo Luis I) estuvo marcado por una serie de reformas políticas, administrativas y económicas, siguiendo el modelo absolutista francés.

Felipe V promulgó los decretos de Nueva Planta, que abolían los fueros y privilegios de los que gozaron los territorio de la Corona de Aragón durante el reinado de los austrias. Los fueros de las provincias vascas y de Navarra fueron respetados, por el apoyo que estos territorios dieron a Felipe V durante la guerra.

Los reinados de Fernando VI y Carlos III continuaron la línea de su antecesor pero influidos por algunas ideas ilustradas (aquellas que no cuestionaban el modelo): el Despotismo Ilustrado. Fue un periodo de relativa paz que sirvió para la reconstrucción de la economía nacional y de la armada, base para la recuperación del comercio con América.

 

 

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