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Pintura del Cinquecento

Pintura del Cinquecento

Características de la pintura del Cinquecento

Aunque Florencia continuó siendo la capital del arte y la cuna de los mejores artistas, durante el siglo XVI sus máximas figuras se trasladaron a Roma, donde los papas pusieron en marcha ambiciosos proyectos para los que contrataron a artistas como: Leonardo, Rafael y Miguel Ángel.

Versión PDF: El arte renacentista

Durante el periodo se consolidaron los logros y tendencias del siglo XV, pero también se introdujeron algunas novedades:

Pintores del Cinquecento: Leonardo, Rafael y Miguel Ángel

Leonardo da Vinci (1452-1519) constituyó, con su pasión por las más diversas formas del saber, el gran arquetipo renacentista, mostrándose tan apto para la ciencia como para la creación estética. Ya en la Virgen de las Rocas (1483-85) se había demostrado su gran maestría en el dominio de la composición triangular y de los efectos lumínicos. Somete al dibujo a un efecto de difuminado (el sfumato), por medio de contrastes suaves de luces y sombras, que crean volumen y provocan aire enigmático a las figuras.

La obra de Rafael Sanzio (1483-1520) es muy amplia, gran parte de ellas se deben a su taller y sólo los detalles más importantes son obra del pintor de Urbino. Su prematura muerte hizo que toda su obra sea de la época de juventud y refleja el positivismo e idealismo clasicista en toda su época, que fue truncado por el saqueo de Roma que él no vivió.

Es innegable el encanto de sus Madonnas y la calidad de los elementos pictóricos de sus obras: luces, color o composición. Su grandes aportaciones fueron la concepción espacial de sus obras: profundidad y la amplitud de espacio en que se mueven las figuras de las grandes composiciones, como en La Escuela de Atenas o en La Disputa del Sacramento de las logias vaticanas.

Rafael fue también un destacado fresquista y es con esta técnica con la que creo algunas de sus obras maestras en Roma, al servicio del papa Julio II, como el conjunto de las cuatro estancias vaticanas. . La estancia llamada de la Signatura2 (1508-1511) debía servir como biblioteca privada del papa. Las pinturas parietales de Rafael estarían encima de las estanterías pero no en la bóveda. La forma rectangular obligaba a crear dos frescos de mayor tamaño y dos más reducidos:

Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) fue, fundamentalmente, un escultor y eso se plasmó en su pintura, que conserva la energía del dibujo y el deseo de movimiento y fuerza que inspiró su obra plástica.

La escuela veneciana

Desde el Renacimiento la influencia de Venecia en el arte de la pintura fue capital. Pintores como los Bellini y Carpaccio, pero especialmente Giorgione pusieron las bases de una escuela que se caracteriza por el culto al color como elemento clave de la pintura, frente a las escuelas florentina y romana donde prevalece el dibujo. Los grandes maestros venecianos del siglo XVI: Tiziano, Il Veronese e Il Tintoretto, descubrieron para la pintura posibilidades que explotaron los artistas del barroco.

Algunas notas de la escuela pueden encontrarse en diferente grado en todos los artistas:

Tiziano (1488-1576): fue el retratista de la escuela, destacando obras como Carlos V en Mühlberg o el retrato de Isabel de Portugal, retratos en los que los elementos de encuadre cobran tanta importancia como el personaje retratado. Carlos V aparece retratado como un caballero sereno, presto a defender la fe cristiana.

Tiziano es el maestro de las formas blandas y redondas, mostrando predilección por los desnudos femeninos que podemos ver en su representación de Venus y el Amor o en Dánae). Tampoco dejó de lado las grandes fiestas, tema clásico de esta escuela y que alcanza unos de su hitos en La Bacanal.

Su paleta evolucionó con el tiempo hacia una factura cada vez más pastosa, más gruesa, en la que la mancha parece deshacer la forma en sus últimas obras, entre ellas su Autorretrato de El Prado.

Veronés (1528-1588) fue el pintor del lujo. Sus escenas se desarrollan en palacios de mármol, con columnatas y balaustradas, y jardines con fuentes. Sus figuras se envuelven en ropajes costosos y se adornan con todo tipo de alhajas. Prefiere pintar a mujeres semivestidas, para poder adornarlas con joyas como vemos en Venus y Adonis. Su inclinación por la anécdota marca el punto culminante de esta tendencia de la escuela en las Las Bodas de Caná una de sus grandes composiciones Veronés es heredero de las procesiones de Bellini y Carpaccio.

Tintoretto (1518-1594) refleja las crisis de los ideales renacentistas en sus composiciones manieristas. Fue el maestro de las luces violentas, de los contrastes de luz y sombra, de los escorzos, del movimiento tenso, inestable y del paisaje romántico.

Logró la profundidad en sus composiciones mediante la alternancia de zonas de diferente intensidad lumínica, lo podemos ver en El lavatorio de los pies donde anticipa valores que se desarrollaron en el Barroco. En el Nacimiento y el Calvario, de la Iglesia de San Rocco en Venecia, enfocó la escena desde un punto de vista bajo, como a ras de suelo, con lo que la lejanía del fondo se acusa de forma poderosa.

Su influencia en el Greco y en los primeros maestros barrocos son ejemplos de lo que Venecia aportó a la pintura del siglo XVII.

1Esta pintura tiene sus bases filosóficas en el neoplatonismo.

2Lugar donde se firmaban los tratados.

3En su túnica encontramos la firma de Rafael, el anagrama: R.U.S.M. (Rafael de Urbino sua mano)

4 Aparece coronado por confusión con la dinastía egipcia de los Ptolomeos.

5Construida por encargo de Sixto IV.

6Miguel Ángel: una súper estrella: https://www.youtube.com/watch?v=ZZDIVDRxIvE

7Sustituyendo el cielo estrellado con el que había sido pintada anteriormente.

8Escena que representa la recaída en el pecado de la humanidad.

9Estas figuras ocupan un lugar destacado porque junto con la Asunción comparten el titularidad de la capilla.

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