El Impresionismo fue el primer paso para el proceso de renovación artística que nos llevó hasta el arte contemporáneo. Los artistas impresionistas se interesaron por captar el momento y los cambios de la luz. Para hacerlo salieron del estudio, pintaron al natural, recurriendo a una pincelada rápida y restando toda la importancia al dibujo frente al color.

Impresionismo I: origen y características

Impresionismo II: Monet, Degas y Renoir

 

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